¿Qué es la Maniobra de Heimlich y cómo se realiza en bebés?

maniobra de heimlich

La maniobra de Heimlich es una técnica de primeros auxilios fundamental que se utiliza para liberar el conducto respiratorio cuando una persona se está atragantando con un objeto (por ejemplo, un alimento o un juguete). En el caso de los bebés la anatomía y la fragilidad de su cuerpo exigen que esta técnica se adapte de forma muy específica. Conocer la maniobra de Heimlich en bebés es imprescindible para padres, cuidadores y educadores, ya que permite actuar con rapidez y eficacia en situaciones de emergencia, evitando la asfixia y potencial muerte del niño.

Cómo detectar un atragantamiento en un bebé: señales de alarma

Antes de saber cómo actuar, es importante reconocer cuándo un bebé se está atragantando realmente. La principal premisa para tener en cuenta es que, si el bebé tose con fuerza y llora, significa que la vía aérea no está totalmente obstruida y debemos dejarle toser. Sin embargo, debes iniciar la maniobra si detectas las siguientes señales de alarma:

  • Incapacidad para llorar o emitir sonidos.
  • Tos débil o ineficaz: el bebé emite una tos silenciosa o muy débil que no logra expulsar el aire ni el objeto.
  • Dificultad evidente para respirar: puede notarse por el hundimiento de las costillas al intentar coger aire o ruidos agudos al inspirar.
  • Cambio de coloración en la piel (cianosis): los labios, el rostro o las uñas comienzan a tornarse de un color azulado o violáceo debido a la falta de oxígeno.
  • Pérdida de consciencia: si la obstrucción se prolonga, el bebé puede quedar flácido (sin tono muscular) y perder el conocimiento.
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Cómo se realiza la maniobra de Heimlich paso a paso

Saber cómo se realiza la maniobra de Heimlich en menores de doce meses marca la diferencia en una emergencia. A diferencia de los adultos o niños mayores, a los bebés no se les realizan compresiones abdominales, sino una combinación de golpes en la espalda y compresiones en el pecho.

Paso 1: Evaluación y posición inicial

Si confirmas que el bebé se está asfixiando (no llora ni tose y comienza con cianosis) pero aún está consciente, pide a alguien que llame al número de emergencias de inmediato mientras tú inicias la maniobra. Si estás solo, llama y déjalo en altavoz mientras inicias la maniobra.

  1. Siéntate o arrodíllate para tener estabilidad.
  2. Coloca al bebé boca abajo a lo largo de tu antebrazo, sosteniendo su mandíbula y cuello con tu mano (sin tapar su boca ni presionar su garganta).
  3. Apoya tu antebrazo sobre tu muslo para que la cabeza del bebé quede más baja que su pecho.

Paso 2: 5 golpes en la espalda

Con la base de tu otra mano (el talón de la mano), da hasta 5 golpes firmes y secos en la espalda del bebé, exactamente entre los omóplatos. La gravedad y los golpes ayudarán a liberar el objeto que obstruye la vía. Es importante que los golpes sean intensos, para poder ejercer la presión suficiente.

Paso 3: 5 compresiones torácicas

Si el objeto no ha salido tras los 5 golpes, dale la vuelta al bebé con cuidado, sujetando su cabeza y cuello, y colócalo boca arriba sobre tu otro antebrazo, apoyado en tu muslo. La cabeza debe seguir más baja que el pecho. Coloca tus dedos índice y corazón en el centro del esternón del bebé, justo por debajo de la línea imaginaria que uniría los pezones. Realiza 5 compresiones rápidas y firmes hacia abajo (hundiendo el pecho unos 4 cm).

Repite el ciclo de 5 golpes en la espalda y 5 compresiones en el pecho hasta que el objeto sea expulsado, el bebé empiece a llorar y respirar por sí mismo, o pierda el conocimiento (en cuyo caso se debe iniciar la RCP).