¿Qué es la otitis media en niños y qué síntomas existen?

otitis medias

La otitis media es una inflamación del oído medio, el espacio lleno de aire que se encuentra justo detrás del tímpano, donde se encuentra la cadena de huesecillos que transmiten las ondas sonoras al oído interno. Respondiendo de forma directa, es lo que comúnmente conocemos como una infección de oído.

Es una de las patologías infantiles más frecuentes; de hecho, la mayoría de los niños tendrán al menos un episodio antes de cumplir los tres años. Se produce cuando un virus o una bacteria infecta el líquido acumulado detrás del tímpano (por bloqueo de la Trompa de Eustaquio), causando dolor e inflamación.

Tipos principales de otitis media

Existen diferentes formas de presentar un oído con otitis, las más comunes son:

  • Otitis media aguda (OMA): es la infección típica, de aparición repentina y rápida, que causa inflamación, acumulación de líquido infectado y dolor agudo.
  • Otitis media con derrame (OMD): ocurre cuando el líquido y la mucosidad se quedan atrapados en el oído medio después de que la infección ha desaparecido (aunque puede aparecer sin infección previa). Muchas veces no causa dolor, pero sí pérdida de audición temporal.
  • Otitis media crónica con derrame: el líquido permanece en el oído medio por mucho tiempo o regresa continuamente, aunque no haya infección, aumentando el riesgo de nuevas infecciones y problemas auditivos.
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Infección de oído: síntomas en niños

Al igual que ocurre con el estrés en lactantes,detectar la infección de oído síntomas en bebés y niños pequeños puede ser un reto. Las señales principales a las que debes estar atento son:

  • Dolor de oído, que a menudo empeora al acostarse.
  • El niño se toca las orejas, se las frota o se las golpea constantemente.
  • Llanto más frecuente e intenso (reflejo de irritabilidad).
  • Dificultad para dormir.
  • Fiebre.
  • Supuración de líquido por el oído (indica que el tímpano se ha perforado por la presión).
  • Problemas de audición.

Causas y factores de riesgo

La causa principal suele ser una complicación de un catarro común, una gripe o un brote de alergia. Estas afecciones provocan congestión e inflamación en los conductos nasales y en la Trompa de Eustaquio, bloqueando el correcto drenaje de líquidos.

Los factores de riesgo que hacen a los niños más propensos son:

  • La edad: entre los 6 meses y los 2 años, las Trompas de Eustaquio son más estrechas y horizontales, dificultando el drenaje.
  • La asistencia a escuelas infantiles: tienen mayor exposición a virus respiratorios.
  • La alimentación con biberón: especialmente si el bebé toma el biberón estando acostado boca arriba.

Consejos de prevención

  • Higiene de manos para prevenir resfriados.
  • Evita la exposición del niño al humo de tabaco.
  • Mantén al día el calendario de vacunación (especialmente las vacunas contra el neumococo y la gripe).
  • Al dar el biberón, mantén al bebé en una posición semierguida.